El Poncherazo o Fotoagüita, es un oficio que fue innovador a principio del siglo 20, debido a su pertinencia para la época se volvió tradicional y hoy, debido a los cambios tecnológicos, se encuentra al borde de la extinción. Estos fotógrafos gracias a su poder de observación e inventiva se apropiaron de una tecnología que para la época era sorprendente, ayudaron grandemente a popularizar el arte de la fotografía, que en esa época era solo para beneficio de unos pocos que podían pagar los altos costos de una fotografía (en 1.900 hacerse una foto en uno de los pocos estudios de Colombia, podía costar un millón y medio de pesos, precio extrapolado). En el siglo pasado estos fotógrafos emprendieron viaje por ciudades medianas y pueblos de Colombia, se asentaban en las plazas los días de mercado, o viajaban de feria en feria, y se situaban en los atractivos turísticos de importancia a retratar los turistas y peregrinos. Estos artesanos posibilitaron que miles de turistas, cuando no era usual viajar con cámara fotográfica, se hicieran sus fotos en los sitios turísticos y gracias a la inmediatez y lo económico de su trabajo (la polaroid la inventarían varias décadas después) pudieran llevarse un recuerdo del lugar recién conocido. Preservar este oficio y darlo a conocer es una necesidad y este proyecto de El Poncherazo o Fotoagüita quiere aportar a esto.

Evento apoyado por el Ministerio de Cultura - Programa Nacional de Concertación Cultural

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